Por Nathaly Ortiz
Usualmente el comportamiento animal se ve argumentado bajo la opinión de algunos por la carencia de capacidad analítica y de aprendizaje de la especie, como también en otras cualidades mas intangibles como la “aparente carencia o conservación” del alma en un cuerpo o ser vivo; a esto remitimos también otras hipótesis o inferencias como premisas que nos separa de los animales propiciado a partir de la teoría de la evolución de las especies donde una de las principales influencias está relacionada con la interacción del hombre con el espacio y aprendizaje de éste en conjunto con los medios que se apliquen dentro de dicho espacio, presentando a su vez la separación de roles entre seres con mayor disposición de supervivencia que otros de su misma especie para predominio de algunas actividades.
En esa separación de roles se encuentra la bifurcación entre sexo y edad, a la vez la división de acciones o actividades; algunas sociedades primitivas dio importancia a la mujer en el liderazgo, la política y la religión, relevando otras actividades de importancia ya sea por igual o en desventaja hacia su homologo, así como en otras comunidades donde se invertía el papel en algunas ocasiones siendo las mujeres un factor problemático en las sociedades donde existían ciertos ritos enraizados a sus mitos o creencias con relación a su naturaleza[1]. Aplica también a la diferencia que se hace en ciertos factores que contribuyeron a un desarrollo a través de la historia, elementos cotidianos como la religión, sistemas de control como el gobierno, y otros primordiales entre ellos la evolución del conocimiento y mejoramiento de los procesos técnicos y tecnológicos, etc.; cosas que son expuestas entre otras por el zoólogo Morris en su libro el mono desnudo otorgando el estatus que el hombre ha olvidado de sí mismo: el ser un animal.
En la religión -por ejemplo- podemos encontrar a un Dios que predica por un medio escrito que nos hizo a su igual semejanza, pero ¿acaso si es verdad aquello? entonces, si somos semejantes a Dios, entonces éste cometería errores al igual que nosotros y cómo vamos a saber si nosotros no fuimos uno de ellos, una mutación –tal vez- fuera del ciclo natural... no será que la religión es una bella historia utópica de enseñanzas en todo espacio presentado en diversos medios con un simbolismo variable ya sea llamado el Corán, Ramayana, la biblia, etc., obras creadas por el mismo hombre idealizando otro hombre porque no soporta la liviandad del ser o tal vez porque su narcisismo es tan inmenso que necesita servirse de ejemplo hacia su misma raza obviando los comportamientos de sus allegados llamados también animales. Sería mejor, optar por adorar a un plato de comida como lo hacen los pastafaris con MEV o FSM, que a un hombre con los mismos errores y actitudes terrenales antinaturales y moralistas, …por lo menos la comida es nutritiva en cierto porcentaje y proporciona aunque sea un poco de placer y gratificación al cuerpo físico, ¡claro! y a nuestra tranquilidad mental también.
Lamentablemente, el consumo de alimentos, que son un recurso proporcionado por la naturaleza, una necesidad básica primordial considerada para la subsistencia o supervivencia de los seres vivientes en general, se ve subyugado por intereses de otros personajes que tal vez se consideren perfectos y fuera de la especie -casi semidioses-, un ser con cualidades para tener predominio en ciertas actividades sobre los demás dentro de esa jungla, posicionándose tal vez como el macho u hembra alpha, dentro de una escala animal; pero que a diferencia de los animales catalogados en dicha posición, estos primeros semidioses tienen poca concepción sobre el bienestar comunitario o de la manada y se rigen bajo otras necesidades en algunos casos banales y artificiales como propiciar el consumo de elementos nocivos o recogiendo sin ninguna prevención recursos alimenticios para poder transportarse en su habitad, destruyéndolo y a la vez a sí mismos.
Se ha perdido el instinto de supervivencia a causa de una comodidad que ya no es instaurada por el latir del corazón de nuestra madre sino por una serie de objetos no perfectos a propósito, en su mayoría defectuosos dentro de un sistema que nos vive engañando para relativamente ser felices dentro de una burbuja o matrix que nos viven vendiendo sus diferentes medios (moda, religión, política, noticia e información reelaborada, etc.), estamos presenciando solo trozos de realidad, partes de un vivir, zapping continuo, donde la interacción de sus usuarios esta preestablecida de acuerdo a esas partes, es una matemática pobre, carece de variables diferentes ya que no existen las excepciones, el renacimiento o periodo de ilustración de la humanidad murió, está estancada en un continuo ciclo de estabilidad aparente, donde el hombre como único ser en su especie ha promovido y ha aceptado, en su conformismo hacia su involución, ya no siendo siquiera un animal y nisiquiera un humano.